lunes, 31 de octubre de 2011

MANCHESTER CITY: RADIOGRAFÍA DE UN CANDIDATO A LA PREMIER (I)

460 Millones de euros después, parece que el City por fin parece tener un patrón de juego, un estilo definido y está en disposición de ganar la Premier League. Mancini ha encontrado el equilibrio entre su ADN defensivo y el de sus jugadores mucho más ofensivo.


Portería:
Joe Hart se ha hecho con la portería del City y por extensión con la de la selección inglesa. Es un portero de 24 años, con grandes reflejos, buena capacidad para jugar con los pies y con una excelente colocación. Su mayor defecto es que no bloca balones no muy complicados generando segundas jugadas muy peligrosas. La portería está muy bien cubierta y para muchos años si no pasa nada extraño. Buena noticia para Inglaterra.

Defensa:
En la defensa Lescott y Kompany en el centro son fijos para Mancini. El primero ha terminado por ganarse el puesto con un buen final de temporada la pasada campaña, aprovechando la baja por dopaje de Kolo Tourè. El inglés es un central duro y que va muy bien por arriba, pero que sufre con muchos metros a su espalda y que no termina de dar el nivel en los grandes partidos. Le acompaña el belga Kompany, un káiser en toda regla. Manda a los suyos –prueba de ello, su capitanía-, saca la pelota muy aseada –era mediocentro en el Hamburgo- y su entrenador ha logrado, a base de confianza y partidos, hacerle creer en su potencial y en lo importante que va a ser en este equipo.

En cuanto a los laterales, encontramos en la derecha a Micah Richards que es el titular, un jugador con una capacidad física al alcance de muy pocos y que técnicamente cada día crece más, pero sus problemas a la hora de posicionarse en defensa y de medir sus entradas no hacen que sea uno de los mejores. Seguramente llegará a ello. Su suplente, Pablo Zabaleta. El ex del Espanyol, que ha jugado partidos muy importantes en Champions este año, es un carrilero con gran esfuerzo físico sin tanta potencia y al que se le puede atacar en velocidad al espacio. Aporta el ADN luchador y ganador de los argentinos.
En la izquierda se turnan el serbio Kolarov, un jugador cuyo mejor arma es el disparo potentísimo con la pierna izquierda y su llegada. No posee una gran velocidad ni tampoco grandes recursos defensivos. Debe jugar en casa y ante contrarios no muy exigentes. Tiene gol. El otro lateral es Gaël Clichy, el ex del Arsenal es un lateral con unas condiciones que le debían haber llevado a ser el sustituto de Ashley Cole y el propietario del lateral izquierdo en Francia, pero sus graves problemas de concentración e irregularidad le ponen siempre en entredicho.

Mediocampo:
En el centro del campo el único fijo es Yaya Tourè, que puede verse acompañado de un ramillete de jugadores como son Milner, Barry o de Jong. El marfileño es un jugador excelso. Defensivamente casi impecable, debido más a sus grandes cualidades físicas que a su discutibe posicionamiento táctico en el campo. Ofensivamente, se aprovecha de su físico para ser un panzer de los que empiezan el ataque en el borde de su área y lo finalizan en la rival. Un centrocampista Box-to-Box. Tenerlo a él es como jugar con uno más.

La variante de Jong, la más defensiva, la suele utilizar Mancini cuando juega partidos importantes –sobre todo en la Champions-, un jugador duro, expeditivo, posicionalmente muy bueno, pero que tiene muchos problemas cuando el esférico toca sus pies. Es un especialista y en lo suyo es de los mejores del mundo, aunque su juego siempre este en el límite del reglamento.

Barry y Milner representan al típico medio inglés, un centrocampista que funciona a base de zarpazos. Irregular en el juego, puede desaparecer en ataque durante minutos, para luego aparecer para enviar una pelota cruzada precisa o un disparo potentísimo. El primero posee una zurda impresionante y es mejor defensivamente. Milner es un jugador que se asocia más en corto y que puede actuar también en banda. Los dos salieron del Aston Villa y ambos son el eslabón más débil del City de mediocampo para adelante.

En el próximo artículo, analizaremos a los mediapuntas y delanteros del conjunto celeste, así como las aspiraciones tanto en la competición doméstica como en la europea.

viernes, 28 de octubre de 2011

Lewis Holtby y la nueva Alemania

Después de la debacle de la selección alemana en 1998 y 2000, se creó una comisión en la DFB -Federación Alemana de Fútbol- para potenciar el fútbol base. La “Nationalmannschaft” de los Özil, Müller y compañía es el fiel reflejo de lo que se trataba de conseguir con esta medida.

Y es que la nueva Alemania está sorprendiendo por contar cada vez más con jugadores que sorprenden por su toque, juventud y desparpajo. El problema es que parece que muchos equipos aún están tratando de entender a lo que estos chicos juegan.

Un ejemplo claro es Lewis Holtby, el habilidoso mediocampista anglo-alemán de 21 años que actualmente brilla en las filas de un equipo de un fútbol tradicionalmente tosco como es el Schalke 04.

O quizá así debería ser.

Podríamos definir a Holtby como un interior zurdo de mucha clase, que puede actuar tanto de mediapunta buscando el último pase, como cayendo a banda, trazando diagonales y buscando el juego entre líneas con gran efectividad.

La temporada pasada sorprendió a propios y a extraños militando –como cedido- en el Mainz 05, colocándose líderes de la Bundesliga durante varias semanas a comienzos de temporada, y formando pareja con otra nueva estrella alemana como es André Schürrle. Aunque pecó de esa irregularidad que adolecen muchos jugadores de su estilo, este año, con su regreso al Schalke, se antojaba como el mejor “fichaje” de los de Gelsenkirchen.

No obstante, ha sido un tema recurrente en la prensa alemana como Holtby, pese a ser importante, no acaba de firmar buenas actuaciones en su actual club, como sí ocurría la temporada pasada.


¿Y por qué? Pues, aunque las cosas no son siempre tan sencillas, en pocas palabras podemos decir que no acaban de entender el fútbol del joven Holtby. Y es que tanto Ralf Rangnick al principio como actualmente Huub Stevens, se han empeñado en retrasar su posición y colocarlo de mediocentro, siempre acompañado de un jugador de un corte defensivo en un esquema de 4-2-3-1.

Ante la falta de un mediocentro con algo de criterio con el balón, optan por colocar al jugador de mejor toque en la “sala de máquinas” para que lo eche todo a andar. Pero, señores, esto no siempre funciona.
Pese a que muchos pensemos en ejemplos de mediapuntas o interiores que se reconvierten con éxito a la posición de mediocentro -Schweinsteiger siendo quizá el mejor ejemplo dentro de la propia Bundesliga- en otros muchos casos se pone de manifiesto que ni el físico ni las condiciones acompañan al jugador para que el experimento funcione.

Además, acompañado sólo por un medio defensivo a su espalda se encuentra con demasiado recorrido por delante y apenas ayuda para elaborar como se le pide.

Por si fuera poco, la propia estructura del Schalke, especialmente cuando persisten en ningunear a Jurado, no hace más que perjudicar al bueno de Lewis. Nos encontramos ante un esquema en el que Raúl tiene que caer al centro del campo a recibir y ayudar en la construcción de juego, operando con dos bandas muy abiertas pero estáticas -en la que únicamente Farfán se antoja capaz de hacer un cambio de ritmo en condiciones- y redondeándolo todo ello con un delantero puramente de área como es Huntelaar.

¿El resultado? Que el Schalke continúa con inmensos problemas en la creación y que, además, pierde a un jugador absolutamente desequilibrante.
Y es que no lo entienden…